domingo, 26 de abril de 2015

Actividad 4 "El Lazarillo de Tormes"

Después de la lectura del primer tratado,  tenéis que ordenar las imágenes que se ofrecen a continuación, correspondientes a distintas escenas del tratado, y describir brevemente lo acontecido en dichas escenas. Para ello, pega las imágenes ya ordenadas en tu blog y añade la descripción.
 

Saliendo de Salamanca y llegando a un puente, se encontraron con un animal de piedra con forma de toro, y el ciego se burlo de él diciéndole que se acercara a éste, para poder escuchar n gran ruido que salía de él, sin embargo, lo único que ocurrió, fue que el ciego lo empujó contra la piedra, recibiendo así un gran golpe que le duró varios días.
De todo esto, Lazarillo entendió que no ha de fiarse de nadie, valerse por sí mismo y dejar atrás la inocencia de un niño.

 
Lazarillo, para poder beber del jarro de vino del ciego ideó utilizar una paja larga de centeno, dejándola muchas veces vacía.
Pero el ciego se dió cuenta de lo que estaba haciendo Lazarillo, y para evitar que esto volviera a ocurrir, puso el jarro de vino entre las piernas tapándolo con las manos.
 
 
 
 
Lazarillo, ideó abrir un pequeño agujero en la base del jarro de vino, que posteriormente taparía con cera. Como el ciego para beber el vino, se colocaba el jaro entre sus piernas, Lazarillo simulaba tener frío para poder cobijarse entre ellas y así, con el calor de la lumbre, se derretía la cera que había puesto, y entonces comenzaba a salir una pequeña fuentecilla de vino de la cuál, el podía beber.
 
 
 
 
Cuando tenían un racimo de uvas, el ciego decidió repartirlo entre los dos, de manera que cada uno iría cogiendo de una en una cada uva, pero llegó un momento en el que el ciego las cogió de dos en dos, entonces, Lázaro al darse cuenta, comenzó a comérselas de tres en tres, y de esta forma, el ciego se dio cuenta de que Lázaro le estaba tomando el pelo, ya que se quedó callado, sin decirle nada de que estuviera comiéndose dos.
 
 
 

Lazarillo engañó al ciego, haciéndole creer que estaba asando una longaniza para después comerla, sin embargo, él la había cambiado por un pequeño nabo, y así mientras iba de camino para comprar el vino, aprovechó para comerse la longaniza, pero al llegar el momento de que el ciego comiera, se dio cuenta del cambio, negando Lazarillo que tuviera algo que ver con este trueque, pero el ciego, ante el olor que desprendía, no le creyó, y le metió los dedos en la boca para que devolviera la longaniza.
 
 
 


Lazarillo, como se quería vengar del ciego, aprovechó que un día lluvioso tenían que atravesar un pequeño arroyo, y ante las prisas y la lluvia, el ciego creyó a Lazarillo cuando éste le hizo creer que conocía un lugar para pasar el arroyo fácilmente con un pequeño salto.
Lazarillo se vengó del ciego, no advirtiéndole que al otro lado del arroyo había un gran poste y así, el ciego al saltar, se chocó contra él.

1 comentario:

  1. Gran trabajo, Maite. Tienes algunas faltas de puntuación, pero la actividad está muy bien.

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